Ganar mucho dinero y lograr una mejor calidad de vida
Monday, March 31st, 2008
La realidad es que todos buscamos ser felices, tener una excelente relación con nuestros seres queridos, convertirnos en mejores personas, enriquecer nuestra vida espiritual, estar en paz con nosotros mismos, y ayudar a los demás en la medida de nuestras posibilidades. Todos, objetivos nobles y sensatos. Ahora, ¿se puede hacer esto sin dinero en el bolsillo?
Y aquí comienza la polémica. Algunos dirán que sí, que es posible lograrlo sin tener dinero, y que la parte espiritual de nuestra existencia nada tiene que ver con el vil metal. No digo que es imposible tener una buena calidad de vida sin tener dinero en el banco, creo, eso sí, que es mucho, mucho más difícil.
Cuando trabajaba en relación de dependencia mi vida no era un infierno, jamás pasé hambre, aunque, en los últimos días del mes, contaba las monedas que me quedaban y tenía que privarme de muchas cosas para poder sobrevivir hasta cobrar el próximo sueldo. Esto, sin mencionar que los trabajos que realicé no eran de mi agrado y pasaba la jornada esperando a que el reloj marque la hora de salida. Gran parte de mi vida la invertí así, sin poder disfrutarla, y a cambio de un sueldo miserable.
Hoy puedo ver las cosas con claridad y disfrutar de cada hora del día, tranquilo, sin presiones externas, sin nadie que me de órdenes, a mi ritmo. Hoy tengo un horizonte, proyectos, ambiciones; mucho tiempo para dedicarle a mi familia, para aprender y mejorar en todos los aspectos. Creo que esto sí es tener una mejor calidad de vida. Ahora trabajo sólo para mí, gano más dinero, sé que puedo ganar mucho más si ese es mi deseo. Me siento feliz por haber recuperado mi libertad y haberme convertido en dueño absoluto de mi destino.
Es verdad, el dinero no lo es todo, pero pienso que en esta sociedad, el que no lo tiene, se convierte en esclavo de él.
Este debe de ser el sueño de mucha gente, ganar dinero divirtiéndose, en forma amena, como si fuese un juego. En realidad esta debería ser la situación normal de cualquier trabajador en cualquier parte del mundo. Por desgracia, la realidad es que sucede lo contrario; para la gran mayoría, el trabajo es rutina atroz, una tarea desagradable y frustrante.
Renunciar a mi trabajo para dedicarme por completo a mis proyectos en Internet fue lo mejor que hice en mi vida. Lo único que lamenté fue no haberlo hecho unos años antes. Hoy, cuando pienso en la cantidad de personas que sufren día a día en trabajos tediosos y mal pagos, agradezco a las poderosas y desconocidas fuerzas del universo por haberme mostrado el camino a seguir.