Archive for the ‘Superación-Motivación-Autoayuda’ Category

Para ser rico y alcanzar la prosperidad, según Harv Eker

Thursday, April 10th, 2008

Acabo de leer el libro de Harv Eker “Los secretos de la mente millonaria”. El típico libro del motivador profesional que, mediante su sistema, trata de enseñar la manera de alcanzar la riqueza y el éxito. La propuesta de Eker es interesante y, para quien guste de la temática, recomendable.

Frases que extraje del libro:

“Tus ingresos pueden crecer únicamente hasta donde lo hagas tú”

“La gente rica piensa: -Yo creo mi vida-”.
“La gente pobre piensa: -La vida es algo que me sucede-”.

“La gente rica juega al juego del dinero para ganar”.
“La gente pobre juega al juego del dinero para no perder”.

“Si aspiras a las estrellas alcanzarás cuando menos la luna”.

“La razón número uno por la que la mayoría de la gente no obtiene lo que quiere es que no sabe lo que quiere”.

“Los ricos ven una oportunidad, se abalanzan sobre ella y se hacen más ricos aún. ¿Y los pobres? ¡Ellos siguen ‘preparándose’!”

“Lo pobres miran a menudo el éxito de otros con resentimiento, con celos y con envidia…”

Según Eker, el cambio de mentalidad es fundamental para obtener riqueza y prosperidad. Su teoría casi no difiere de los conceptos de Robert Kiyosaki: lo que para Eker es “mente millonaria”, para Kiyosaki es “inteligencia financiera”. Ambos están de acuerdo en que la causa por la cual las personas pobres y de clase media no logran prosperar, es debido a las nefastas influencias que reciben desde niños.

Estoy convencido de que esto es así, ya que yo también tenía todos aquellos prejuicios que escuché acerca del dinero y de la gente rica: “Los ricos son personas insensibles y miserables”, “el dinero es sucio”, “lo que los ricos poseen se lo han quitado a otros”, “la inmensa fortuna de los ricos es la causa de la pobreza”, etc.

Lamento haber tenido que cargar esta pesada mochila tantos años. Gracias a todas estas tonterías en las cuales creí, estuve atado a una vida de privaciones cuando podría haber tomado el camino hacia la prosperidad y el éxito con sólo haberlo deseado.

Inesperadas oportunidades de negocios

Saturday, April 5th, 2008

Durante la lectura de “La actitud mental positiva” de Napoleón Hill y Clement Stone, me encontré con una anécdota muy interesante que quiero compartir con ustedes. Creo que este caso nos muestra con mucha claridad que las oportunidades de hallar un buen negocio a veces están tan cerca nuestro que no las podemos ver. Por supuesto, para personas como Edward Bok con una mente positiva encaminada al éxito, estas oportunidades de negocios no pasan desapercibidas.

        “Edward Bok se trasladó con sus padres desde Holanda a los Estados Unidos cuando era pequeño. Tenía el convencimiento de que algún día iba a dirigir una revista. Teniendo en cuenta este objetivo concreto, aprovechó un día un incidente trivial que a casi todos nosotros nos hubiera pasado inadvertido.
        “Vio a un hombre abrir una cajetilla de cigarrillos, sacar un papel de la misma y arrojarlo al suelo. Bok se agachó y recogió el papel. En él figuraba la fotografía de una famosa actriz. Debajo de la fotografía se indicaba que esta pertenecía a una colección. De este modo, se estimulaba al comprador de cigarrillos a reunir toda la colección completa. Bok volvió el papel del revés y se percató de que estaba en blanco.
        “La mente de Bok, centrada en su propósito, vio en ello una oportunidad. Pensó que el valor de la fotografía incluida en la cajetilla de cigarrillos aumentaría considerablemente en caso de que en la parte en blanco se imprimiera una breve biografía de la persona fotografiada. Se dirigió a la empresa que imprimía las fotografías y le explicó la idea a su director. El director le dijo inmediatamente:
        “-le daré diez dólares por cada biografía de 100 palabras que me escriba de 100 norteamericanos famosos. Envíeme una lista y reúnalos por grupos… ya sabe: presidentes, soldados famosos, actores, escritores, etc.-
        “De este modo, Edward Bok consiguió su primer encargo literario. La demanda de biografías aumentó hasta el punto de necesitar ayuda, razón por la cual le ofreció a su hermano cinco dólares por cada biografía a cambio de su colaboración. Poco tiempo después Bok ya tenía a sus órdenes a cinco periodistas ocupados en la tarea de redactar biografías para las imprentas. ¡Bok se había convertido en director!”

Relato de un emprendedor de éxito

Monday, March 31st, 2008

Creo que podemos aprender mucho leyendo a los grandes emprendedores. No sé si a todos les sucede igual, pero a mí me han enseñado a cambiar mi forma de pensar y de alguna manera los interpreto como guías. Personas que, a través de su conducta, me hacen ver con mayor claridad cual es el camino que debo seguir.

No quiero repetir el mismo error que, según creo, comete la mayoría. Cuando se enfocan sólo en técnicas específicas sin tener una visión global del problema. Como si alcanzar el éxito fuese posible a través de un simple manual de instrucciones y sin tener en cuenta el factor humano. Que, y de esto no tengo la menor duda, es lo más importante. Para mí, no hay éxito posible si antes no crecemos como personas. Bueno, por algo hay tanta gente que no deja de fracasar y vive en la pobreza toda la vida.

Dale Carnegie es un autor de éxito que me agrada mucho leer. Sus historias rebosan de experiencias motivadoras. Relatos estimulantes que tienen mucho valor para mí. Su propia vida es un modelo para cualquier emprendedor. Él no nació rico y famoso; sino que, como muchos, tuvo que luchar para abrirse camino y sus primeros pasos fueron difíciles. Así lo cuenta en uno de sus libros:

          “A los veintitrés años yo era uno de los jóvenes más infelices que había en Nueva York. Vendía motores de camiones para ganarme la vida. No tenía la menor idea de qué era lo que hacía funcionar un motor. Pero eso no era todo: ni siquiera me interesaba aprenderlo. Detestaba mi trabajo. Detestaba vivir en una barata habitación amueblada en la calle 66 Oeste, una habitación llena de cucarachas. Todavía me acuerdo de que yo tenía un montón de corbatas colgadas en las paredes, y cuando iba a sacar una cada mañana, las cucarachas escapaban en todas direcciones. Detestaba tener que comer en restaurantes baratos y sucios, que seguramente también estaban llenos de cucarachas.
          “Regresaba todas las noches a mi solitaria habitación con un terrible dolor de cabeza, que se alimentaba y nutría con las desilusiones, las preocupaciones, la amargura y la rebeldía. Me rebelaba porque los sueños que yo había acariciado allá por los tiempos en que estaba en el colegio se habían convertido en pesadillas. ¿Esto era la vida? ¿Era esta la aventura vital que yo había esperado con tanta ansiedad? ¿Era esto todo lo que la vida iba a significar para mí, ocupado en un trabajo que despreciaba y sin esperanza alguna para el futuro? Ansiaba tener tiempo para leer. Ansiaba escribir los libros que había soñado escribir cuando estaba en el colegio.
          “Sabía que tenía todo para ganar y nada para perder si abandonaba el trabajo que detestaba. No estaba interesado en hacer mucho dinero, pero sí me interesaba vivir mucho. En suma, había llegado a un Rubicón, a ese momento de decisión que debe enfrentar la mayoría de los jóvenes cuando comienzan a vivir por su cuenta. De modo que tomé mi decisión, y esa decisión alteró por completo mi futuro. Ha hecho que el resto de mi vida fuera feliz y satisfactoria más allá de mis utópicas aspiraciones.
          “Esta fue mi decisión: abandonaría el trabajo que detestaba y, dado que había pasado cuatro años estudiando en el State Teachers College de Warrensburg, Missouri, estudiando para ser docente, viviría dando clases a adultos en las escuelas nocturnas. De este modo tendría el día libre para leer libros, preparar las clases, escribir novelas y cuentos. Yo quería ‘vivir para escribir y escribir para vivir’.”

Dale Carnegie