Inesperadas oportunidades de negocios
Durante la lectura de “La actitud mental positiva” de Napoleón Hill y Clement Stone, me encontré con una anécdota muy interesante que quiero compartir con ustedes. Creo que este caso nos muestra con mucha claridad que las oportunidades de hallar un buen negocio a veces están tan cerca nuestro que no las podemos ver. Por supuesto, para personas como Edward Bok con una mente positiva encaminada al éxito, estas oportunidades de negocios no pasan desapercibidas.
“Edward Bok se trasladó con sus padres desde Holanda a los Estados Unidos cuando era pequeño. Tenía el convencimiento de que algún día iba a dirigir una revista. Teniendo en cuenta este objetivo concreto, aprovechó un día un incidente trivial que a casi todos nosotros nos hubiera pasado inadvertido.
“Vio a un hombre abrir una cajetilla de cigarrillos, sacar un papel de la misma y arrojarlo al suelo. Bok se agachó y recogió el papel. En él figuraba la fotografía de una famosa actriz. Debajo de la fotografía se indicaba que esta pertenecía a una colección. De este modo, se estimulaba al comprador de cigarrillos a reunir toda la colección completa. Bok volvió el papel del revés y se percató de que estaba en blanco.
“La mente de Bok, centrada en su propósito, vio en ello una oportunidad. Pensó que el valor de la fotografía incluida en la cajetilla de cigarrillos aumentaría considerablemente en caso de que en la parte en blanco se imprimiera una breve biografía de la persona fotografiada. Se dirigió a la empresa que imprimía las fotografías y le explicó la idea a su director. El director le dijo inmediatamente:
“-le daré diez dólares por cada biografía de 100 palabras que me escriba de 100 norteamericanos famosos. Envíeme una lista y reúnalos por grupos… ya sabe: presidentes, soldados famosos, actores, escritores, etc.-
“De este modo, Edward Bok consiguió su primer encargo literario. La demanda de biografías aumentó hasta el punto de necesitar ayuda, razón por la cual le ofreció a su hermano cinco dólares por cada biografía a cambio de su colaboración. Poco tiempo después Bok ya tenía a sus órdenes a cinco periodistas ocupados en la tarea de redactar biografías para las imprentas. ¡Bok se había convertido en director!”