Madre y empresaria: Faustina García, fabricante de adhesivos
Cuando nació su primer hijo, Faustina García pidió en la empresa donde trabajaba una reducción de la jornada, para poder dedicarle más tiempo a su nuevo rol de madre. En la empresa se lo negaron, y ese fue el inicio de la historia de Faustina García empresaria y de su compañía de adhesivos.
“Renuncié y me cuestioné si valdría la pena buscar trabajo en otra compañía, y me respondí que no. Tampoco iba a tener el manejo de mi tiempo”, recuerda Faustina. Pero como no quería quedarse sin hacer nada, buscó aprovechar los conocimientos y los contactos de la fábrica de adhesivos en donde trabajaba, para abrirse su propio camino en la fabricación de ese elemento para la construcción, un rubro poco habitual para las mujeres.
De entrada fijó su estrategia: iba a intentar venderle a las pequeñas tiendas, esas a donde las grandes marcas ni llegan, atraídas por los hipermercados o las grandes casas de la construcción. Y así fue como con 5 mil dólares juntados con la ayuda de su marido, logró la primera producción y se mandó a vender por los pueblos alejados de las luces principales.
Los resultados fueron los mejores en todo sentido. No sólo que lograba colocar muy bien su producto en estas pequeñas tiendas, sino que además se encontraba con un trato más directo y cordial, que no podía haber encontrado en grandes clientes. “Los pequeños comerciantes tienen mayor liquidez y suelen cumplir más con los pagos. Eso muchas veces no pasa con las empresas más grandes”, cuenta Faustina, quien supo apuntar bien sus escasas balas de entrada.
Hoy, después de ocho años, la empresa de Faustina ya se encuentra consolidada en el mercado y cuenta con 50 empleados, bastantes más que los cuatro con los que empezó. “Cuando yo me voy de vacaciones trato de no pagar nada con tarjeta de crédito y usar más efectivo. Como empresaria soy igual: no me gusta endeudarme mucho, prefiero ir creciendo de a poco”, se define.
Fuente: El Economista
Su nacimiento en Yate, Inglaterra, la predispuso a un viaje aún más fantástico del que emprendiera su hijo dilecto Harry Potter en manos de sus lectores. Estudiante destacada de francés y filología clásica de Exeter, viajó a Francia para perfeccionarse. Tras la muerte de su madre se instaló en Portugal para enseñar inglés. Allí conoció a quien sería el padre de su primera hija. Después de convivir un tiempo, separada y en bancarrota decidió volver y establecerse en Edimburgo, donde su hermana estudiaba derecho. Desempleada y con muchos problemas de dinero, el estado la subsidió con asistencia social hasta que Harry conoció la luz.
Lejos de los prejuicios de otras épocas por ser hijo de madre soltera, Lawrence Joseph Ellison nació en Chicago hace 56 años. Su máximo logro empresarial lo consiguió cuando fundó la compañía de software Oracle. Ególatra y caprichoso, es uno de los personajes más controvertidos del panorama tecnológico actual. Sus estudios no pasaron de la media y nunca llegó a finalizar los universitarios al igual que su archienemigo Bill Gates.