Para triunfar en los negocios, y también en la vida
Talento, perseverancia y un deseo inquebrantable de triunfar son los ingredientes necesarios para alcanzar el éxito. Y esta es la receta que utilizaron los grandes hombres y mujeres que no se conformaron con, lo que hace la mayoría de las personas, seguir a la manada. No fueron seres con dones especiales, de haber sido así, no hubieran tenido que pasar parte de su vida rodeados de penurias y privaciones. No, ellos y ellas lucharon sin tregua para materializar sus sueños. Lo que diferencia a estos seres de la multitud, es que tuvieron el valor de comenzar, y una vez en marcha, no se rindieron ante nada.
“A principios del siglo diecinueve un joven en Londres aspiraba a ser escritor. Pero todo parecía estar en su contra. Sólo pudo ir a la escuela cuatro años. Su padre había sido encerrado en la cárcel por no poder pagar sus deudas, y este joven con frecuencia sintió el hambre. Finalmente consiguió un trabajo pegando etiquetas a las botellas en un depósito infestado de ratas, y por la noche dormía en una escuálida habitación en un ático con otros dos muchachos, hijos de los barrios bajos de Londres. Tenía tan poca confianza en su capacidad para escribir que escondió y luego envió por correo su primer manuscrito en la oscuridad de la noche de modo que nadie pudiera reírse de él. Cuento tras cuento fueron rechazados. Finalmente llegó el gran día en que uno de ellos fue aceptado. Es verdad que no le pagaron por él, pero un editor lo había elogiado. Un editor le había brindado su reconocimiento. Estaba tan emocionado que caminó sin rumbo por la ciudad con lágrimas cayéndole por las mejillas.
El elogio, el reconocimiento que había recibido al lograr que se imprimiera uno de sus cuentos le cambiaron la vida. Si no hubiera sido por aquel aliento, podría haber pasado toda su vida trabajando en lugares infestados de ratas. Tal vez usted conozca el nombre de aquel joven. Se llamaba Charles Dickens”.Del libro “Descúbrase como lider”, Dale Carnegie.